Blog · 5 de noviembre de 2026

Precios en tu web dental: lo que te juegas al ponerlos (o no)

Si puedes, pon precios orientativos en tu web, con lo que incluyen y un «desde» honesto: el paciente los busca, y si no los encuentra en tu web los encontrará en otra. Lo que no puedes es usarlos como reclamo. La ley pide que el precio sea el final y completo, o que se explique cómo se calcula (Real Decreto Legislativo 1/2007, artículo 20), y el código deontológico de los dentistas exige una publicidad veraz y objetiva y prohíbe cobrar por debajo de coste.

Lo que buscan tus pacientes

Búsquedas al mes en Galicia (Planificador de Google Ads, noviembre de 2026):

BúsquedaBúsquedas al mes
«implantes dentales precio»320
«Invisalign precio»320
«carillas dentales precio»260
«blanqueamiento dental precio»210
«limpieza dental precio»170
«ortodoncia invisible precio»170
«coronas dentales precios»110
«precio implante dental completo»70
«empaste dental precio»70

Son más de 1.700 búsquedas al mes solo en estas nueve. El paciente quiere hacerse una idea antes de llamar. Quien no la encuentra, o llama a varias clínicas para preguntar o se va a la que sí lo dice.

Lo que ganas al ponerlos

  • Respondes a quien ya está decidiendo. Quien busca «implantes dentales precio» está más cerca de pedir cita que quien busca «qué es un implante».
  • Filtras antes de la llamada. Recepción pierde menos tiempo en llamadas de quien solo pregunta el precio.
  • Los chatbots te pueden citar. Una frase clara («la primera visita con estudio cuesta X €») es lo que copian cuando alguien pregunta cuánto cuesta un implante en tu ciudad. Lo cuento en cómo conseguir que ChatGPT recomiende tu clínica.

Lo que arriesgas (y cómo evitarlo)

  • Que parezca un reclamo. «Implantes por 250 €» se busca unas 50 veces al mes en Galicia, y es justo lo que no quieres parecer. El código deontológico dental pide una publicidad veraz, objetiva y transparente, que no dé lugar a falsas esperanzas (artículo 55), y prohíbe cobrar tratamientos por debajo de su coste (artículo 51.5).
  • Que el precio no sea el real. Si el implante lleva aparte el estudio, la corona o el injerto, el paciente se sentirá engañado en la primera visita. La ley pide el precio final completo y, cuando no se puede fijar de antemano, la base de cálculo (Real Decreto Legislativo 1/2007, artículo 20.1.c).
  • Entrar en una guerra de precios. Si tu único argumento es el precio, siempre habrá alguien que lo baje. Lo explico en cómo competir en Google con las cadenas dentales.

Cómo ponerlos bien

  1. En la página de cada tratamiento, no en una tabla suelta. Así el precio llega con la explicación de quién lo hace y qué incluye.
  2. Con un «desde» y lo que incluye: primera visita, estudio, pruebas, la pieza, las revisiones.
  3. Con lo que puede cambiarlo: «el precio exacto te lo damos por escrito tras la primera visita». Además, el paciente tiene derecho a conocer el importe antes del tratamiento (código deontológico, artículo 50.2).
  4. Sin IVA que sumar. Los servicios de los dentistas están exentos de IVA (Ley 37/1992, artículo 20.Uno.5.º), así que el precio de tu página es el final. Dilo, para que nadie dude.
  5. Con la fecha de actualización. Un precio de hace tres años resta confianza.

Lo que no pondría

  • Precios tachados, «solo este mes» o «gratis» como gancho. Convierten la información en oferta, y en sanidad la publicidad tiene sus límites. Lo resumo en publicidad sanitaria en Galicia.
  • Comparaciones con otras clínicas. Además de ser arriesgadas, el código deontológico considera falta la crítica a otros compañeros (artículo 66).
  • Marcas de implantes o alineadores como reclamo del precio. Lo explico en Invisalign u ortodoncia invisible.

¿Y si prefiero no ponerlos?

Es una decisión legítima: algunos tratamientos dependen tanto del caso que un «desde» confunde más que ayuda. Si no los pones, responde igualmente a la pregunta. Explica de qué depende el precio, cuánto cuesta la primera visita y cuándo tendrá el presupuesto por escrito. Lo peor es el silencio, porque el paciente lo interpreta como «es caro».

Si trabajas con aseguradoras, aclara también qué cubre cada una; lo cuento en «Dental Adeslas» se busca más que «dentista». Y si dudas qué tratamiento trabajar primero, mira el tratamiento dental más buscado no es el que te conviene. El caso de los implantes, con las palabras exactas de los pacientes, lo tienes en la búsqueda de implantes que más se hace en Galicia.

Pasa lo mismo en estética, y lo contaba en ¿debe una clínica estética publicar sus precios?. Si quieres que revise cómo presentas los precios en tu web, pide la auditoría gratuita.

Preguntas frecuentes

¿Puede una clínica dental poner precios en su web?

Sí. Tienen que ser claros y completos: la ley pide el precio final y, si no puede fijarse de antemano, la base de cálculo (Real Decreto Legislativo 1/2007, artículo 20). El código deontológico dental pide además una publicidad veraz y objetiva, sin falsas esperanzas.

¿Los precios de un dentista llevan IVA?

No. Los servicios de estomatólogos y odontólogos están exentos de IVA (Ley 37/1992, artículo 20.Uno.5.º), así que el precio que publiques es el final. Conviene decirlo en la web para que nadie dude.

¿Qué precio pongo si cada caso es distinto?

Un «desde» con lo que incluye y de qué depende el precio final, más el coste de la primera visita. Y comprométete a dar el presupuesto por escrito antes de empezar: el paciente tiene derecho a conocer el importe antes del tratamiento.

¿Puedo anunciar implantes a un precio muy bajo?

No como reclamo. El código deontológico dental prohíbe cobrar tratamientos por debajo de su coste y exige que la publicidad no dé lugar a falsas esperanzas. Además, un precio que luego no se cumple genera desconfianza en la primera visita.

Fuentes

¿Lo vemos con tus datos?

Si tu clínica invierte en publicidad, te hago una auditoría gratuita: reviso tus campañas y cómo apareces en Google, y te digo por dónde empezaría. Más artículos en el blog.